Ocurrió sobre la calle San Martín, frente a Plaza Rivadavia. La línea 507 de la empresa Rastreador Fournier pausó su marcha luego de que el chofer de la unidad terminara su turno y se fuese sin mediar palabra con los pasajeros. Su reemplazo llegó diez minutos después y todo fue indignación.
La línea 507 se encontraba realizando su recorrido habitual en el día. De repente, el servicio se vio interrumpido debido a que el chofer terminó su jornada laboral. Según comentan los pasajeros, el mismo salió del colectivo sin mediar palabra con los usuarios y los dejó varados dentro del servicio de transporte. No hubo protocolo de emergencia, mensajes ni ninguna mediación para la tranquilidad de las personas que viajaban a bordo.
Sin saber lo que estaba sucediendo, algunos pasajeros se quedaron dentro del colectivo y esperaron a que el chofer vuelva. Sin embargo, otro hombre llegó diez minutos después. Se trataba del reemplazo del primero. Indignada, una usuaria del colectivo grabó la situación y le reprochó la espera al sujeto.